Política de tratamiento de datos personales

Última actualización: 3 de agosto de 2026 · Ley 1581 de 2012 y Decreto 1074 de 2015

En corto

  • Guardamos tu nombre, tu celular, tu correo y lo que nos cuentas de tu cabello. Nada más.
  • Lo de tu cabello —químicos, alergias, cuero cabelludo— es información de salud, y tú decides si la das.
  • La plataforma corre en un servidor fuera de Colombia, así que tus datos salen del país.
  • Puedes pedirnos verlos, corregirlos o borrarlos cuando quieras, y te respondemos en días, no en meses.

Quién responde por tus datos

Luisa Muñoz · Centro de Experiencia Capilar, a cargo de Luisa Muñoz.

En el lenguaje de la ley, el salón es el «responsable del tratamiento»: quien decide qué se guarda y para qué, y a quien le reclamas si algo no está bien.

Estos son los dos canales para todo lo que tenga que ver con tus datos. Por cualquiera de los dos puedes preguntar, corregir, revocar o pedir que borremos. Te respondemos por el mismo por donde escribiste.

Qué datos recogemos

Cuando agendas una cita en esta página:

  • Tu nombre y tu apellido.
  • Tu número de celular, que es por donde te confirmamos.
  • Tu correo electrónico, al que llega el comprobante de la reserva con las instrucciones de pago.
  • Qué procesos químicos te has hecho antes en el cabello, y la declaración de que no tienes piojos, liendres ni hongo capilar.
  • La fecha y la hora exactas en que marcaste la casilla de autorización, como constancia de que la diste.

Cuando vienes al salón podemos anotar además tu fecha de cumpleaños, cómo llegaste a nosotras, tus alergias y observaciones sobre tu cabello —largo, densidad, tipo— para saber cómo atenderte la próxima vez. Todo eso es opcional: lo dices si quieres.

De cada cita queda el registro de la fecha, el servicio, el valor y los pagos recibidos.

No te pedimos cédula, ni dirección, ni datos de tu tarjeta. El anticipo lo transfieres desde tu banco o tu billetera; lo único que nos llega es el comprobante que tú nos envías.

Lo de tu cabello son datos de salud

La ley llama datos sensibles a los que pueden usarse para discriminarte o hacerte daño, y les pone reglas más estrictas: entre ellos están los de tu salud y los biométricos, que son los que te identifican por tu cuerpo —la cara, la huella, el iris— (Ley 1581 de 2012, art. 5).

Lo que te preguntamos de tu cabello entra ahí: los procesos químicos que te has hecho y cómo reaccionó tu cabello, la declaración sobre piojos, liendres y hongo, y las alergias que nos cuentes. Todo eso es información de salud, aunque suene a conversación de peluquería.

Las pedimos porque el trabajo depende de eso: un alisado sobre una decoloración reciente, o un tratamiento sobre un hongo sin tratar, se comportan distinto y pueden dañarte el cabello.

Que nos autorices a tratarlas es facultativo: no estás obligada. Nadie tiene que autorizar el tratamiento de sus datos sensibles, y no hacerlo no te quita ningún derecho ni te cierra la puerta del salón. En la práctica: puedes dejar esas respuestas en blanco y terminar tu reserva igual, con el mismo cupo apartado. Lo hablamos con calma antes de empezar tu servicio, aquí o por WhatsApp, como prefieras.

Y si ya las diste, puedes revocar la autorización cuando quieras: nos escribes y dejamos de usarlas.

Fotos e inteligencia artificial (todavía no)

Hoy esta página no te pide ninguna foto, y nada de lo que escribes aquí pasa por un sistema de inteligencia artificial. Lo que sigue es lo que está previsto hacer más adelante. Te lo contamos desde ahora porque la ley pide informar para qué se van a usar los datos antes de recogerlos, no después.

La idea es que puedas subir fotos de tu cabello y que un modelo de inteligencia artificial estime el largo, que es lo que define el precio de varios servicios. Para eso, la foto tendría que enviarse a un proveedor de inteligencia artificial en el exterior, que la analiza y devuelve una estimación.

Cuando eso exista, va a funcionar así:

  • Será opcional. Vas a poder agendar sin mandar ninguna foto.
  • Te vamos a pedir una autorización aparte, en el momento de subirlas, y esta página va a cambiar de fecha.
  • Una foto de tu cabello sin tu cara es un dato personal común. Si sale tu cara, es un dato biométrico y por lo tanto sensible: por eso te vamos a pedir que las tomes sin cara, y autorizarlo seguirá siendo decisión tuya.
  • Las fotos se borran a los 30 días de la cita. Ya cumplieron su función.

Para qué los usamos

  • Agendar, confirmar y recordarte tus citas.
  • Enviarte el comprobante de la reserva y las instrucciones para transferir el anticipo.
  • Llevar el historial de tu cabello, para que cada tratamiento tenga en cuenta el anterior.
  • Llevar las cuentas del salón: qué se cobró, qué se abonó y qué quedó pendiente, y cumplir las obligaciones contables y tributarias del negocio.
  • Felicitarte en tu cumpleaños, si nos diste la fecha.
  • Atender lo que nos pidas sobre tus propios datos.

No vendemos tus datos ni se los pasamos a nadie para que te haga publicidad.

Quién más los ve y en qué país están

En el salón, solo Luisa. Entra a la plataforma con contraseña y es la única que ve tu ficha. Si algún día entra alguien a ayudar, verá lo necesario para atenderte y nada de lo demás.

Fuera del salón, tres proveedores, cada uno contratado para una sola tarea y trabajando por encargo nuestro:

  • La empresa que nos arrienda el servidor donde viven la página y la base de datos. Ese servidor está fuera de Colombia.
  • El proveedor que entrega los correos que te enviamos, con sede en Estados Unidos.
  • Google Drive, a donde sale una copia de respaldo de la base de datos, para no perderlo todo si el servidor falla.

Eso quiere decir que tus datos salen de Colombia y pueden estar almacenados en otro país, con leyes distintas a las de aquí. La ley permite ese envío al exterior cuando te lo informamos y tú lo autorizas (Ley 1581 de 2012, art. 26): la casilla que marcas al agendar incluye esa autorización, y esta sección es la información.

Si algún día se activa lo de las fotos, la imagen también saldría del país.

Si la cita es para una menor de edad

Si quien se va a atender tiene menos de 18 años, la autorización la da su papá, su mamá o quien tenga su representación legal, y es esa persona quien debe llenar el formulario. La ley pide un cuidado especial con los datos de niñas, niños y adolescentes (Ley 1581 de 2012, art. 7).

En ese caso guardamos únicamente lo necesario para atender la cita.

Cuánto tiempo guardamos cada cosa

  • Tu ficha —nombre, teléfono, correo y lo que anotamos de tu cabello—: mientras seas clienta del salón, y hasta el día en que pidas que la borremos.
  • Las fotos, el día que existan: 30 días después de la cita.
  • Los comprobantes y el registro de lo que se cobró y se pagó: entre 5 y 10 años. No es decisión nuestra —las normas comerciales y tributarias obligan a conservar esos soportes (Código de Comercio y Estatuto Tributario)—, y por eso esa parte no se puede borrar aunque lo pidas.

Cuando deja de haber una razón legal para guardar algo, se elimina.

Qué pasa cuando pides que los borremos

Tienes derecho a pedirlo y lo cumplimos, pero ese derecho no es absoluto: los comprobantes de lo que ya se cobró hay que conservarlos por los años que exige la ley.

Por eso lo que hacemos es anonimizar, que es la forma correcta de resolverlo: quitamos tu nombre, tu teléfono, tu correo, tu cumpleaños, lo que anotamos de tu cabello y las fotos si las hubiera. Queda solo el registro financiero —fecha, servicio, valor, abonos— sin nada que apunte a ti.

Después de eso no hay forma de volver a asociar esas cifras contigo, ni siquiera nosotras. Queda anotada la fecha en que se hizo, como constancia de que cumplimos, y no se puede deshacer.

Tus derechos

Sobre tus datos decides tú. En cualquier momento puedes:

  • Saber qué tenemos guardado sobre ti y cómo lo estamos usando.
  • Corregir o actualizar lo que esté equivocado o incompleto.
  • Pedir copia de la autorización que diste, para ver qué autorizaste y cuándo.
  • Revocar la autorización. Si lo haces antes de tu cita no vamos a poder atenderte, porque nos quedamos sin con qué agendarte ni a quién confirmarle.
  • Pedir que los borremos, con el alcance que explica la sección anterior.
  • Quejarte ante la Superintendencia de Industria y Comercio si crees que no cumplimos. La ley pide reclamarnos primero a nosotras; si no te respondemos o no quedas conforme, ahí sí.

No te cobramos nada por ninguna de estas solicitudes.

Cómo los ejerces y en cuánto respondemos

Escríbenos al correo o al WhatsApp de arriba y dinos tres cosas:

  • tu nombre completo;
  • el celular con el que agendaste, para poder identificarte;
  • qué quieres: ver tus datos, corregirlos, borrarlos o revocar la autorización.

No hace falta ningún formato, ni redactar un derecho de petición, ni traer papeles. Con un mensaje basta.

Si nos preguntas qué tenemos tuyo —una consulta—, te respondemos dentro de los 10 días hábiles siguientes. Si no alcanzamos, te avisamos antes de que se cumplan, con el motivo y la fecha en que responderemos: tenemos 5 días hábiles más, y no más (Ley 1581 de 2012, art. 14).

Si nos pides corregir, borrar o revocar —un reclamo—, te respondemos dentro de los 15 días hábiles siguientes. Si no alcanzamos, te avisamos antes con el motivo y la fecha: tenemos 8 días hábiles más (art. 15).

Días hábiles son de lunes a viernes, sin contar festivos.

Cookies

Esta página no usa cookies de publicidad ni de seguimiento, y no tiene rastreadores de terceros. La única cookie que existe es la de la sesión del panel interno del salón, que no se crea al navegar por aquí.

Cambios en esta política

Si esta política cambia, la fecha de arriba cambia con ella. Lo que autorizaste sigue rigiéndose por lo que decía cuando lo autorizaste, y si aparece una finalidad nueva —las fotos, por ejemplo— te pedimos la autorización otra vez.

¿Algo sobre tus datos? Escríbenos

Ver qué tenemos, corregirlo, borrarlo o revocar tu autorización. Cualquiera de los dos canales sirve.